martes, 21 de abril de 2009

ACTIVIDAD 1 Y 2



¿Qué es la inteligencia? ¿Qué relación tiene con la motivación, la memoria y la experiencia?


Cuando hablamos de inteligencia, hacemos referencia a la capacidad que tiene una persona de escoger entre una opción u otra para llevar a cabo la resolución de un problema o cualquier cuestión de la vida cotidiana.
A parte de la inteligencia, existen otros factores que influyen en el proceso de aprendizaje de las personas adultas como la memoria, la motivación y la experiencia.

Cuando hablamos del desarrollo mental de las personas, señalamos que la utilización de pruebas mentales no resulta válida para examinar la posible decadencia de las capacidades intelectuales de los adultos, pues lo que disminuye es la velocidad, no las habilidades de aprendizaje.
Dentro de la inteligencia diferenciamos entre:

***** La inteligencia fluida, relacionada con las estructuras del sistema nervioso.
***** La inteligencia cristalizada, relacionada con las habilidades de la propia cultura.

Las pruebas psicométricas demuestran que con el envejecimiento, se produce un cierto declive de la inteligencia fluida y un incremento de la inteligencia cristalizada.
Por otro lado, es necesario destacar el importante papel que desempeña la memoria en el aprendizaje, pues éste se produce cuando los conocimientos que llegan al sujeto han sido asimilados y almacenados.


La memoria se puede definir como la capacidad para evocar información o procesos previamente aprendidos.
Por último hablemos de la motivación, también fundamental en el proceso de aprendizaje de las personas adultas.
A su vez la motivación se encuentra interrelacionada con la satisfacción. Por ello hacemos mención a la pirámide de Maslow. Existen diferentes motivos, según Pérez Serrano (1988) a la hora de analizar las motivaciones de la persona:


- Motivos internos, como la satisfacción personal.
- Motivos externos, como la resolución de problemas concretos.

Por último, nos adentramos en la experiencia. Podemos definirla como la fuente natural del conocimiento y la forma e que el ser humano ha ido consiguiendo competencias, actitudes y saberes, fruto de sus interrelaciones con el ambiente.


El carácter bipolar de este factor se refleja en que se afirma que cuantas más vivencias haya tenido el sujeto, mayor grado de flexibilidad intelectual y de adaptación posee.
A parte de esto, en la práctica educativa este factor se tiene en cuenta para los siguientes aspectos:

----- Rebatir la vinculación entre carencia de titulación académica e ineptitud, al no valorar los conocimientos y destrezas que se hayan adquirido a lo largo de la vida fuera de las aulas.
----- Constituir el punto de partida del aprendizaje para la posibilitar la abstracción y generalización de nuevas adquisiciones y lograr un aprendizaje significativo.
----- Reforzar el propio autoconcepto.

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